YO
Me ha costado tiempo encontrarme,
descubrirme...
ahora por fin sé lo que es aceptarme,
simplemente ser,
vivir...
La dureza del proceso me ha convertido en un hermoso ser humano,
al que no dudaré en dejar de cuidar
en ningún momento de los venideros.
Esta esencia aprendida,
la que más me ha costado,
pero la más hermosa y liberadora.
Estoy agradecida a mis errores,
a mis penas,
a mi dolor,
a las personas que ya no están,
a las que sí están.
A las que me aman y a las que no,
a las primeras les agradezco
su apoyo y cariño,
a las segundas el hecho de no reconocerme
de juzgarme, o de no saber realmente como soy.
Gracias a ellas soy más fuerte,
soy lo que soy,
ellas me han enseñado el camino de mi verdad,
de la verdad de estar vivo.
De la verdad de haber tenido fuerza para cumplir muchos sueños,
alguno de ellos está todavía por venir...
Mi camino, espero que largo,
aún está lleno de futuras experiencias,
pero yo me detengo en el presente,
lo único que a día de hoy me importa.
El cariño y afecto que pueda dar a los demás,
la bondad y comprensión que pueda transmitir,
lo que pueda ayudar a otros, me ayudará a mi.
Ese cariño y comprensión que siempre busqué en lo ajeno,
y que ahora hallo en mi propio refugio,
esa luz interior que me cuida e ilumina
en cada momento del día...
Ese ser renovado que acaba de nacer,
pero que en realidad no había visto por estar a la sombra
de otro ser humano.
No habrá más sombras,
no habrá más sombras de los demás.
Sólo me dejaré guiar por mi propia luz,
una luz muy poderosa que en realidad siempre ha estado conmigo,
porque soy yo,
soy yo lo que necesito.
Amarme, cuidarme, respetarme y aceptarme.
Nunca más seré fotocopia de nadie ni de nada.
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